Serie de 500 unidades

"Excepto cuando el motor está frío, no hay ningún ruido bajo el capó. El conjunto es tan silencioso como un salón de lectura". Así de categórico describía la revista The Autocar al Hispano-Suiza T-68 a comienzo de los años 30.

Este modelo, también conocido como J12, fue presentado en el Salón de París de 1931 y causó un gran impacto entre el público asistente y prensa especializada. A pesar de la gran depresión que trajo el crack del 29 en los Estados Unidos y que se trasladó al resto del mundo, las grandes marcas de automóviles seguían pensando en sus clientes de alto nivel adquisitivo y que todavía podían permitirse comprar este tipo de coches, cuyo precio era muy elevado.

La nueva creación del ingeniero Birkigt era un automóvil completamente diferente a su predecesor, el afamado H6 y que había colocado a la Hispano-Suiza en la élite del automovilismo de alta gama. El H6 se presentó en 1919 y los directivos de la marca pensaron que era el momento de crear un nuevo modelo, que fuera más adecuado a las nuevas exigencias de los clientes y así poder competir con Mercedes-Benz, Rolls-Royce, Isotta Fraschini o los americanos Packard o Cadillac.

Hispano-Suiza optó por un motor V12 para el nuevo modelo, pero a diferencia de lo que cabía esperar, no se usó el motor de aviación que ya tenían y cuyo resultado estaba más que probado satisfactoriamente. Se desarrolló un nuevo V12, con válvulas en cabeza y un solo árbol de levas emplazado en el centro de la V. Los 12 cilindros sumaban una cilindrada de 9,424 litros y era capaz de lanzar las dos tonelada de peso del coche a 170 km /h.

Los J12 se fabricaron en su totalidad en la factoría francesa de Bois Colombes y el cliente podía elegir entre tres tipos de chasis, uno corto de 3.421 mm de distancia entre ejes, otro normal de 3.810 mm y el largo, de 4.010 mm. Una vez elegido el chasis, el cliente lo llevaba el carrocero, quien "vestía" el J12 de acuerdo al gusto de cada cliente. Por eso no hay dos iguales. Los más importantes carroceros de la época como Vanvooren, Kellner, Chapron, Fernandez y Darrin o Saoutchik fabricaron carrocerías para los J12. El precio del chasis, sin la carrocería, doblaba al de un Packard o un Rolls-Royce Phantom II.

Fuera cual fuera la carrocería elegida por su afortunado propietario, el J12 siempre se mostraba como una máquina ágil, de fácil manejo e incluso deportiva, que distaba mucho de la imagen que podía dar de "camión de lujo".

Se cree que entorno a 120 coches salieron de la fábrica francesa entre 1931 y 1939, todos ellos a manos de importantes personajes de las finanzas y la industria, así como a casas reales, aristócratas o artistas. La familia Rothschild, el Rey de Rumanía o Pablo Picasso fueron entre otros, propietarios de un Hispano Suiza T-68.

RAFAEL PUECHE

Desde aquí quisiera agradecer a Rafael Pueche su colaboración y experto consejo para la elaboración de este modelo. Sin él sin duda el trabajo de documentación hubiera sido mucho más laborioso y largo en el tiempo.

Ficha técnica:

MOTOR
Tipo: Tipo Longitudinal delantero de 12 cilindros en V a 60º. dos bloques ciegos y cigueñal sobre 7 apoyos.
Diámetro y carrera: 100x100mm
Cilindrada: 9.424 cc
Relación compresión: 6,5/1
Válvulas: En cabeza, con balancines y empujadores. Un sólo árbol de levas en el centro de la V.
Alimentación: Dos carburadores doble cuerpo Solex y bomba eléctrica
Potencia: 220CV a 3.000 rpm
Encendido: Doble. 24 bujías con dos magnetos Scintilla Vertex
Equipo eléctrico: Dinamo y dos baterías de 12 V

TRANSMISION
Tracción: Trasera
Cambio: Tres velocidades y m.a. Sincronizadas 2ª y 3ª
Embrague. Bidisco en seco.

BASTIDOR:
Suspensión delantera: Eje rígido. Ballestas. Amortiguadores con mandos hidráulicos regulables.
Suspensión trasera: Eje rígido. Ballestas. Amortiguadores con mandos hidráulicos regulables.
Frenos: De tambor sobre las cuatro ruedas. Mando por cables con servofreno mecánico H.S.
Dirección: Horquilla y sinfín.
Ruedas: De radios metálicos y bujes Rudge Witworth
Neumáticos: 17x45



Modelo AGOTADO.

     
 

 

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